La ansiedad es un término amplio que puede simbolizar diferentes sentimientos. Algunos términos comúnmente utilizados para referirse a las diferentes formas en que podríamos sentir ansiedad son: Miedo, preocupación, sentirse asustado, sentirse petrificado, timidez, estar nervioso. Usualmente la ansiedad nos ayuda, ya que gracias a ella somos capaces de responder de forma adecuada cuando nos encontramos en situaciones de peligro o nos permite prepararnos mejor para situaciones futuras. Por poner un ejemplo, la ansiedad nos podría alertar de los peligros asociados a caminar a medianoche en lugares con poca gente. Gracias a esto, en el futuro evitaremos caminar solos en la calle cuando comienza a oscurecer y así nos mantendremos a salvo.
La ansiedad también nos alienta a ser respetuosos y considerados con otras personas. Si no sintiéramos ansiedad con respecto a lo que otras personas piensan de nosotros, quizás no seríamos capaces de mantener buenas relaciones y formar amistades con los demás.
La ansiedad también le ayuda a los estudiantes a hacerse responsables de cumplir con las tareas. Si los estudiantes no sintieran ansiedad con respecto a las consecuencias de no entregar una tarea a tiempo, no sentirían ninguna motivación por realizarlas y obtendrían malas calificaciones.
Como podemos observar, la ansiedad y el miedo nos ayudan a prevenir situaciones peligrosas y evitar consecuencias negativas en la vida. A pesar de esto, cuando los niños experimentan mucha ansiedad o lo hacen en situaciones que realmente no son peligrosas, podría causar problemas y afectar negativamente sus vidas. LUNA le ayudará a los niños a entender su ansiedad y aprender a manejarla de forma funcional.
Los trastornos de ansiedad son muy comunes tanto de forma general como en niños con TEA, y se estima que la mitad de los niños experimentarán algún trastorno de ansiedad en algún punto durante su niñez. Muchas veces, ponemos a la ansiedad en una de varias categorías de "trastornos" que tienen una base común de síntomas. Cada niño/a experimenta la ansiedad a su propia manera, por lo que es importante entender los síntomas y los detonantes específicos de su hijo/a. Algunos miedos son más comunes que otros, sin embargo, algunas personas podrían tener miedos que nos sean difíciles de entender.
Esta tabla le enseñara más acerca de los diferentes trastornos de ansiedad y los síntomas relacionados.
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Trastorno de Ansiedad |
Síntomas Básicos |
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Trastorno de Ansiedad Social |
Ansiedad por lo que los demás puedan pensar que está mal de mí, miedo a ser juzgado por los demás, miedo a pasar una vergüenza o miedo al rechazo en situaciones sociales. |
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Fobias Específicas |
Miedo y angustia extrema causada por un objeto o situación específico. |
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Trastorno de Ansiedad por Separación |
Ansiedad relacionada a estar separado de la figura de apego principal (normalmente la persona que pasa más tiempo con el niño/a, como la madre) y por estar lejos del hogar. |
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Ansiedad Generalizada |
Pensamientos negativos incontrolables sobre varios temas comunes que se repiten una y otra vez. Los niños con ansiedad generalizada suelen tener miedo a cometer errores, a meterse en líos y a ser perfeccionistas. |
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Ataques de Pánico |
El niño/a experimenta ataques de pánico recurrentes e inesperados y se pone ansioso ante la posibilidad de experimentar futuros ataques. |
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Mutismo selectivo |
No hablar ni responder a las personas cuando se encuentran en situaciones en las cuales se espera que el niño/a hable (asumiendo que tiene la capacidad de hablar) |
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Agorafobia |
Miedo a las situaciones en las que el niño/a no puede escapar fácilmente u obtener ayuda si la necesita (como en lugares cerrados o grandes multitudes). |
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Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) |
El niño experimenta pensamientos no deseados (obsesiones) y realiza conductas repetitivas (compulsiones) para aliviar la angustia de los pensamientos. |
Para los niños podría ser difícil entender y expresar sus emociones, especialmente para los más pequeños. Por otra parte, a usted le podría ser difícil comprender por qué su hijo/a tiene un miedo en particular. Lo importante en estos casos es tratar de ser empáticos, es decir, hacer el mejor esfuerzo por ponernos en el lugar de nuestro hijo/a y validar sus emociones a través de comprenderlas al mismo tiempo que se evita emitir juicios o críticas, incluso cuando no entendemos exactamente los temores de nuestro/a hijo/a. A final de cuentas, lo importante es entender cómo se puede apoyar a nuestro/a hijo/a en el manejo de su ansiedad.