Fumar es la causa principal de muertes evitables y discapacidad en los Estados Unidos. Más de 16 millones de americanos están viviendo con una enfermedad seria causada por fumar. La gran mayoría de los fumadores empiezan a fumar en la adolescencia. Fumar en la juventud causa adicción a la nicotina, asma y reduce la función pulmonar, y aumenta mucho el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares. La popularidad de los cigarrillos electrónicos y otros vaporizadores también crea nuevos desafíos, ya que la juventud usualmente no reconoce los riesgos que estos productos sin humo tienen para la salud.

Baylor College of Medicine ha tomado un enfoque multidimensional y multidisciplinario para estudiar y ayudar a prevenir los daños causados por fumar y por los cigarrillos electrónicos, incluyendo investigar los riesgos para la salud, examinar los esfuerzos para controlar y detectar el uso de tabaco, establecer programas para dejar de fumar, y proveer datos sobre la opinión pública a nivel nacional y estatal al igual que argumentos éticos para apoyar el desarrollo de políticas y diálogo público.

Los elementos esenciales de nuestra posición para prevenir adicción a la nicotina incluyen los siguientes:

1. La adicción de la juventud al tabaco y los cigarrillos electrónicos es un problema social complejo que debe ser reconocido y detenido. Desafortunadamente, la frecuencia del uso de productos con nicotina entre los estudiantes de escuela intermedia y bachillerato ha aumentado en años recientes, motivado principalmente por un aumento en el uso de cigarrillos electrónicos. El uso de cigarrillos electrónicos entre los estudiantes de bachillerato aumentó 78% entre 2017 y 2018, con más de 3,6 millones de jóvenes reportando el uso de cigarrillos electrónicos a nivel nacional.

2. Deben pasarse leyes a nivel nacional para prevenir la venta de productos de tabaco y de cigarrillos electrónicos a cualquier persona menor de 21 años (Leyes Tobacco 21). Nueve de cada 10 fumadores empiezan antes de los 18 años. Si una persona no ha empezado a fumar cuando tiene 18 años, es muy probable que nunca lo haga. Aumentar a 21 años la edad mínima para comprar productos con tabaco o nicotina ha demostrado que reduce el uso por la juventud. Texas pasó recientemente la legislación Tobacco 21. Si pasáramos la legislación Tobacco 21 en todo el país, podríamos salvar 223.000 americanos cada año de morir prematuramente por razones asociadas con fumar.

3. Hay apoyo bipartito para las leyes Tobacco 21, y las sociedades profesionales dan su apoyo. Miembros de la facultad de Baylor fueron los primeros en mostrar que no hay diferencia en el apoyo que los diferentes partidos políticos le dan a Tobacco 21, y que el apoyo en los estados “rojos” era tan alto como el apoyo en los estados “azules.” Miembros de la facultad de Baylor también ayudaron a movilizar a sociedades profesionales, incluyendo la Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Torácica Americana, para que apoyaran públicamente Tobacco 21 y otras legislaciones para prevenir fumar y el uso de cigarrillos electrónicos en la juventud.

4. Mecanismos más fuertes para ejecutar las normas, incluyendo sanciones significativas para los minoristas que ilegalmente venden productos de tabaco y nicotina a menores de edad, son cruciales para el éxito de las leyes Tobacco 21. En marzo 2019, el FDA convocó a 15 minoristas nacionales que presuntamente fueron encontrados vendiendo productos de tabaco y nicotina a menores de edad. Un estudio reciente encontró que tiendas de tabaco y cigarrillos electrónicos en California no chequearon la tarjeta de identificación de adolescentes comprando cigarrillos electrónicos y otros productos con nicotina, a pesar de la ley estatal aumentando la edad legal para comprar esos productos a 21 años. Consecuentemente, las leyes solas no son suficientes; ellas debe ser reforzadas con medidas para chequear su cumplimiento y penalizaciones fuertes para los minoristas que las rompan.

5. Deben tomarse acciones más fuertes para limitar el mercadeo y venta de estos productos. El Congreso está investigando las prácticas comerciales de una compañía de cigarrillos electrónicos importante y su papel en la epidemia de nicotina en la juventud. El FDA está regulando más estrictamente el mercadeo y las ventas tanto de cigarrillos tradicionales como los electrónicos, y varias organizaciones de apoyo al consumidor han exigido restricciones para el uso de aderezos que hacen estos productos especialmente atractivos para niños y adolescentes. Nosotros apoyamos estas medidas, y urgimos al FDA y al Congreso para que tomen medidas adicionales para proteger a la juventud, incluyendo prohibir aderezos en cigarros y cigarrillos, los cuales tiene un efecto desproporcionado en poblaciones minoritarias y de bajos recursos.

6. Continuada inversión en la investigación e implementación de tratamientos para prevenir y cesar el hábito pueden ser efectivas. Los datos sugieren que aumentar la implementación de intervenciones efectivas para controlar el uso del tabaco puede aumentar el número de fumadores que tratan de abandonarlo y que son exitosos. Miembros de la facultad de Baylor han estado a la vanguardia de los estudios sobre el valor de la terapia para proteger a la juventud de la adicción al tabaco y la nicotina. Además, el Dan L Duncan Comprehensive Cancer Center en Baylor St. Luke’s Medical Center es uno de solo dos sitios en el estado de Texas que recientemente han empezado a implementar un programa para dejar de fumar que está financiado por el Instituto Nacional de Cáncer y dirigido a pacientes con cáncer. El objetivo es ayudar a asegurar que después que los pacientes salen de la oficina del médico, ellos estarán equipados con las herramientas y los pasos que necesitan tomar para parar sus hábitos de uso de tabaco. Se necesita hacer más para mejorar las terapias y tratamientos para dejar de usar tabaco ofrecidas tanto en centros ambulatorios como en instalaciones para pacientes hospitalizados, y como parte de programas para detectar cáncer de pulmón.

7. Debemos continuar examinando áreas de investigación inexploradas con el objetivo de traducirlas a soluciones para el cuidado de pacientes. La facultad de Baylor está trabajando para entender mejor los riesgos del uso del tabaco y la nicotina y las percepciones acerca de su uso, especialmente en pacientes embarazadas y en adolescentes. Mediante nuestro trabajo en Baylor Airways Clinical Research Center y el trabajo clínico en nuestros hospitales afiliados, también estamos a la vanguardia en el estudio y cuidado de pacientes que sufren de asma, cáncer de pulmón y enfermedad crónica obstructiva del pulmón (COPD, en inglés), incluyendo enfisema y bronquitis crónica. A través de nuestra Oficina de Asuntos Gubernamentales y nuestro alcance proactivo a través de los medios sociales, Baylor se esfuerza por proveer información oportuna y precisa acerca de los peligros de fumar y la importancia de las regulaciones para prevenir los daños de la adicción a la nicotina y el tabaco.

A pesar de que la tasa nacional de fumar ha alcanzado a valores históricamente bajos, la brecha socioeconómica nunca ha sido tan grande y el uso de cigarrillos electrónicos entre la juventud está creciendo rápidamente. Baylor College of Medicine está a la cabeza de los esfuerzos para prevenir que otra generación sufra los daños de la adicción a la nicotina y el tabaco. Tenemos que trabajar juntos para educar a los legisladores, los formuladores de política y nuestras comunidades para prevenir el uso de productos de tabaco y nicotina y la exposición al humo del tabaco.